30 de noviembre de 2015

El Real Madrid se impone en Ipurúa

A las 16:00 horas de ayer comenzaba a disputarse en el Estadio Municipal de Ipurúa el Eibar-Real Madrid.

Los blancos dominaron la mayor parte del encuentro a la vez que se reencontraban con la victoria en Liga. 

Nada más dar comienzo el partido, el Real Madrid se hacía con la posesión mientras que los locales presionaban muy bien a los jugadores merengues, sorprendiéndoles al contragolpe. 

En el minuto 15, los de Benítez estuvieron a punto de anotar el primer tanto del encuentro. James le ponía un perfecto balón a Cristiano Ronaldo, que no superaba al cancerbero local, Riesgo, en el mano a mano. Tras esto, el disparo de Kovacic se marchaba elevado. 

A partir de ese momento, se sucedían las ocasiones para los madridistas pero ninguna llegaba a culminar. El 43' sería el momento en el que llegaría ese tan ansiado tanto. Modric sacaba en corto un córner entregándole el balón a James. El colombiano le devolvía el esférico al croata, que centraba a la cabeza de Bale. El galés se sacaba de la manga un espectacular remate y anotaba el primer tanto madridista de la tarde.

Twitter oficial del Real Madrid: @realmadrid
Ya en la segunda mitad, el Madrid pudo aumentar la distancia en el marcador por medio de Cristiano Ronaldo (55'), pero su disparo se marchaba fuera. A partir de ese instante, el conjunto vasco se acercaba ansioso a la portería rival. Sin embargo, este no lograba sorprender al costarricense Keylor Navas. 

En el minuto 64, Ronaldo era empujado en el área por Juncà pero el colegiado del encuentro, Gil Manzano, no señalaba penalti. Sin embargo, el árbitro sí señalaría, minutos después, el derribo de Lucas Vázquez en el área. El funchalense no fallaba y anotaba el segundo y definitivo tanto del encuentro (82').

Twitter oficial del Real Madrid: @realmadrid
Los goles de Bale y Cristiano daban tres importantes puntos a su equipo, fundamentales para mantenerse en la lucha por el campeonato.

Ambos conjuntos ya se preparan para sus próximos encuentros en Copa del Rey. El Real Madrid viajará a Cádiz el próximo miércoles (22:00 horas), mientras que el Eibar se medirá a la Ponferradina el próximo jueves a las 21:00 horas.

Hasta el momento, esta es la clasificación de la competición:

1- Barcelona (33).
2- Atlético de Madrid (29).
3- Real Madrid (27).
4- Celta (24).
5- Deportivo de La Coruña (21).
6- Villarreal (21).
7- Athletic (20).
8- Eibar (20).
9- Valencia (19).
10- Sevilla (18).
11- Betis (18).
12- Español (16).
13- Getafe (14).
14- Rayo Vallecano (14).
15- Real Sociedad (12).
16- Sporting de Gijón (12).
17- Granada (11).
18- Málaga (10).
19- Las Palmas (10).
20- Levante (10).

29 de noviembre de 2015

De cómo me convertí en el líder de dos repúblicas


La política es una cosa complicada, amigos. Nada es nunca como parece, siempre detrás de los hechos hay intereses ocultos y una serie de relación de causas y consecuencias que se van dando a lo largo de la línea temporal hasta perpetrar este hecho. La lucha por el poder es una lucha donde no existe la honradez ni la moral, es una lucha para nada elegante, plagada de traiciones, enredos, promesas incumplidas, injusticia, castigo y muerte. Se nos dice que la lucha por el poder es la lucha entre los demócratas y los enemigos de la democracia, pero a veces esta batalla poco tiene que ver con lo que debería ser e históricamente ha sido, que es el enfrentamiento entre el pueblo oprimido y la clase opresora.

La política es algo que nos incumbe a todos y por tanto debería ser responsabilidad de todos tomar consciencia de en qué medida ésta nos afecta y qué podemos hacer nosotros por mejorarla. La política se organiza en diversos niveles y cada uno de ellos tiene también una importancia directa en nosotros mismos. Yo hasta hace poco era un apolítico del Whatsapp. Vivía tranquilo en mis grupos de Whatsapp, ajeno a lo que en ellos pasara, aferrado a mi posición de comodidad y echando la vista a otro lado frente a las injusticias que en estos se acometían. En uno de esos grupos, llamado Copichuelas, había un solo administrador, llamemosle Señor G, que gobernaba de la forma más feroz y autoritaria que os podáis imaginar. Son tales las atrocidades que cometió en el ejercicio de su cargo que todavía me cuesta retener las lágrimas de rabia cada vez que recuerdo alguno de los episodios acaecidos en aquella oscura etapa. Un día, por tanto, el pueblo se levantó en contra del opresor y yo lideré la insurrección con la creación de un nuevo grupo, con los mismos componentes, que iba a sustituir al antiguo. El grupo pasó a llamarse República Copichueliana, y lo administré junto con dos personas de mi confianza. La idea era crear un nuevo grupo que creciera bajo los valores socialistas y democráticos. No obstante, el anterior administrador no estuvo lógicamente conforme con la revolución, e inició un proceso de boikot: la guerra había empezado.



Si en algo debo coincidir plenamente con el revolucionario ruso León Trotski, tristemente asesinado por las fuerzas de seguridad soviéticas, es en su concepción de la revolución permanente, término de origen marxista. En un mundo históricamente dominado por los intereses imperialistas y donde todos los países tienen una altísima dependencia del capital financiero, es muy complicado que una revolución aislada pueda sobrevivir. Es por ello que sentí la imperiosa necesidad de llevar a cabo la revolución en otros grupos de Whatsapp, y vi en este ambiente caldeado la oportunidad para expandirla. Toda gran revolución comienza con un detonante, y los demás pueblos deben aprovechar el efecto de la onda expansiva para fraguar su propio proceso de emancipación. De no hacerlo, este efecto se irá reduciendo progresivamente hasta llegar a un punto en que el proletariado se mimetizará de nuevo con el sistema vigente y abandonará sus ideas de cambio. Así que inicié la estrategia para hacerme con otro grupo que también estaba administrado por el Señor G: La Cantina.
Muy pronto me puse a negociar con él. El que antes fue opresor ahora se tenía que sentar a hablar con un antiguo proletario, en una posición claramente de inferioridad. Fue como la visita de Castro a Eisenhower en 1959; no podía haber sensación más gratificante.

El pacto al que se llegó fue el siguiente: él me cedía la administración de La Cantina y yo a cambio le cedía la República Copichueliana, ambos seríamos coadministradores de ambos grupos. Firmamos, además, un pacto de no agresión para asegurar que ninguno de los dos expulsaba al otro del grupo para quedarse con el poder absoluto. Un acuerdo con el enemigo, pensarán algunos, pero también Hitler y Stalin tuvieron su luna de miel en agosto de 1939, con la firma del Pacto Ribbentrop-Mólotov. Una traición al pueblo en favor de las élites, al más puro estilo Tsipras, pensarán otros, pero a veces los defensores de los derechos del pueblo deben ceder en ciertos aspectos para asegurar otros. Llámenme socialdemócrata, qué le vamos a hacer.
Pero el terrible Señor G rompió el pacto de no agresión echándome de La República Copichueliana a las primeras de cambio. Por suerte, los dos administradores que había puesto reaccionaron rápidamente y le quitaron la administración del grupo, volviéndo a dármela a mí. Pero yo me vi entonces legitimado para echar al Señor G de La Cantina y quedarme yo sólo al frente del poder, puesto que él había sido el primero en atacar. La estrategia del engaño acabó por tornarse en su contra. Una gran lección democrática.





Proclamé la República Cantinera, relaté una Constitución y abrí un proceso de elecciones democráticas para elegir a dos nuevos administradores del grupo. Pero el tirano Señor G, sediento de poder, no cesaba en sus intentos por recuperar el grupo, y creó un grupo alternativo que rompía con la historia y el legado del grupo original, vigente desde el año 2013. Unas malévolas intenciones de las que trató de hacer partícipes a los otros miembros del grupo mediante su sofisticada retórica. De sobra es sabido que la historia de la política es la historia de la buena retórica: los grandes oradores son los que acaban alzándose con el poder, más allá de sus intenciones políticas. Así, personajes tan infames como Adolf Hitler, Ronald Reagan o Esperanza Aguirre llegaron al poder a través de unas elecciones. A pesar de la inestabilidad, yo seguía tratando de impulsar el proyecto democrático de la República y más del 70% de los miembros del grupo presentaron su candidatura a administrador. No obstante, un terrible e inesperado hecho estaba por acontecer.
Centrado en combatir duramente a la oposición, obvié el crecimiento de otras fuerzas que en un principio me parecieron apolíticas y, por tanto, carentes de amenaza. Así, cometí el error de otorgar demasiado poder a una figura mediadora, el Señor R, que aseguró estar de mi lado, pero que acabó por echarme del grupo, anular el Proceso Constituyente y ponerse a gobernar junto con su aliado, el Señor P, utilizando el terror como herramienta. Ocurrió del mismo modo que sucedió en la Afganistan de los años 80, cuando yanquis y comunistas se peleaban por el territorio obviando un problema que se estaba germinando y que hoy representa una gran amenaza internacional: el yihadismo. Igual que los talibanes se quedaron con Afganistan, el terrorismo de extrema derecha se quedaba con la República. Yo había sido exiliado, pero se hacía absolutamente necesario un Pacto de Estado para combatir el terrorismo. Como el que firmaron Rajoy y Pedro Sánchez tras los atentados de Charlie Hebdo, pero en plan serio. En seguida me puse en contacto con el Señor G para valorar qué acuerdo podíamos alcanzar. Paralelamente había acordado una reunión con el líder de los terroristas, el Señor R. Cierto que no es muy elegante lo de negociar con terroristas, pero a veces esta es la única posibilidad de hacer política. Hay precedentes: Zapatero negoció con ETA durante su segunda legislatura y todavía hoy continúan abiertos los diálogos entre el gobierno colombiano de Juan Manuel Santos y las FARC.
Acordé a corto plazo el fin de mi exilio, pero ¿cuál fue mi sorpresa al volver? El líder terrorista había ejecutado a su aliado y ahora gobernaba junto con el Señor G. Tal y como sospechaba, el poder y el terrorismo habían mantenido conexiones desde el principio para echarme del poder. Al-Qaeda, Ansar al-Sharia, Daesh ¿Les suenan de algo los nombres? Efectivamente, lo sucedido en mi hermosa república no es un ejemplo aislado y hasta en la propia España el gobierno de Felipe González financió un grupo terrorista para combatir a ETA, como bien ustedes recordarán.
La nueva dictadura era un absoluto caos. Se había anulado la Constitución, se canceló el proceso electoral y no había libertad de expresión: me expulsaron sólo por haber tildado una medida de populista.



Pero si algo me daba fuerza en estos momentos tan duros, es saber que yo no era el único castigado por luchar por la paz, la libertad de expresión y el derecho de autodeterminación de los pueblos. Antes estuvieron en la cárcel Mahatma Gandhi, Nelson Mandela y Martin Luther King. Uno de los referentes políticos de nuestro tiempo, José Mujica, también tuvo que pasar un tiempo por la cárcel para finalmente acabar convirtiéndose en uno de los presidentes latinoamericanos que más admiración han despertado y que ha conseguido poner de acuerdo tanto a la derecha como a la izquierda mediática. Arnaldo Otegi pondrá fin a su estancia en prisión en la primavera de 2016 y podría ser lehendakari antes de terminar ese año.
Consciente de que el Pacto de Estado no se iba a poder dar, reemprendí la estrategia de la negociación. La vía que utilicé fue la de ayudar al Señor R a hacerse una cuenta en Amazon a cambio de mi retorno al poder. Una cuenta que probablemente utilizará para comprar plutonio y armamento nuclear. Algunos me acusarán de colaborar con las actividades terroristas, quizás. Pero oigan, si España vende armas al régimen saudí y no se le considera colaborador del yihadismo, uno se siente legitimado para tomar cualquier medida que entre dentro de la legalidad vigente. De este modo, volví a ser administrador y Líder Supremo de la República.

Una vez retomada mi posesión del cargo y visto el fracaso de la anterior experiencia democrática decidí cambiar totalmente la estrategia de gobierno. No he sido yo el primero en darme cuenta de que la democracia no funciona. Ya lo dijo Platón allá por el S. IV a. C. y ahora estaba yo dispuesto a gobernar siguiendo los postulados de la aristocracia platónica, o gobierno de los sabios, tal y como él la llamaba. Suspendí las elecciones que estaban pendientes y puse como administrador a una persona de mi confianza. Reimplanté la Constitución, pero declaré de inmediato el Estado de Emergencia y quedaron suspendidas las garantías constitucionales. Era consciente de que para mantener la estabilidad del grupo debía gobernar con mano de hierro, del mismo modo que empleó Otto Von Bismarck para defender el II Reich o Robespierre para salvar el ideal revolucionario.

Y hasta aquí llega la historia. Ahora reina la concordia en las dos Repúblicas y se avecinan tiempos de paz y prosperidad. He aprendido muchas cosas de esta, mi primera incursión política. Ustedes también, espero, hayan aprendido mucho de este relato. Como que la lucha por el poder es una batalla turbia y repleta de engaños, donde no existe la ética ni el honor, como que el relato que nos transmite la clase política nunca coincide con la realidad que existe detrás. Como que el pueblo que cree, convencido, tener la soberanía, no adquiere significado ninguno en esta lucha. Pero ante todo y por sobre de todas las cosas, tengan presente una lección: si alguna vez ven mi nombre impreso en una papeleta electoral…

¡¡¡¡No cometan la locura de votarme!!!!





Dedicat a tots els membres de la República Cantinera y la República Copichueliana


Todavía un mirlo blanco

¿Para qué voy a invertir en ternura,
Cuando cotiza más alto un morreo?
Ni valen paseos de la cintura
Ni manos que anticipan el deseo

Plantaré un árbol de labios carnosos
Para que los mirlos no me avasallen
“Que se besen”, corean los graciosos
Adiós, intimidad ¡Coño, se callen!

Por suerte, todavía un mirlo blanco
Está dispuesto a compartir un banco
Y llevarme al París de su memoria

Este prólogo no me corre prisa
Este cobarde anhela tu sonrisa
Estos catorce sueñan una historia

26 de noviembre de 2015

Primer adelanto de Capitán América: Civil War

El martes por la noche fue presentado en el show de Jimmy Kimmel por los propios Chris Evans y Robert Downey Jr., el primer tráiler de Capitán América: Civil War. ¡Al fin hemos podido ver las primeras escenas de la tercera y última película del Capi! Debo aclarar que la Fase 2 del Universo Cinematográfico de Marvel finalizó con la cinta Ant-man (hoy mismo está disponible en DVD, Blu-ray y plataformas digitales). La Fase 3 dará comienzo con Capitán América. 

Póster oficial

Según he leído este primer tráiler se enseñó en la D23 Expo 2015 el pasado mes de agosto. A muchos fans, me incluyo, les ha gustado este adelanto. Mientras que otros se esperaban que fuese fiel al cómic. Evidentemente es muy complicado llevar a la gran pantalla todo lo que ocurre en el cómic. Además tengo entendido que faltan bastantes superhéroes como Los 4 Fantásticos y muchos otros que por temas de derechos, Marvel no puede incluir. Es cierto que este primer tráiler tiene poco contenido, pero es normal. Obviamente no van a enseñar todo ahora cuando la película se estrena en España el 29 de abril del próximo año. Nos dejan con la miel en los labios para ir asimilando lo que vendrá próximamente como hicieron con Vengadores: La era de Ultrón. 

El motivo que me dan a entender en el video es que el Capi quiere defender a su gran amigo pero, a su vez, protege a un delincuente que le está buscando el gobierno para arrestarle. Iron Man está con ellos. Por ese motivo, tienen un conflicto él y Capitán América. 
Si tengo que mojarme, éste no será el único motivo que desembocará a la Civil War. Como vemos al final del tráiler, el elenco que forman Los Vengadores está dividido en dos bandos. ¿El motivo? Creo que es porque el gobierno les quiere contratar para utilizarlos y/o controlarlos según les convenga. Por esa razón, muchos de los superhéroes están a favor y en contra. No os voy a decir que miembros están en el bando del Capi y quienes en el de Iron Man/Gobierno. Tenéis que verlo vosotros, ¿de qué lado estaríais? 


Otro de los pósters oficiales

Debo advertir que no aparecen en este teaser ni Spiderman, ni Ant-man, ni Visión. Estoy casi seguro que en el próximo tráiler (se rumorea que se estrenará en la proyección de Star Wars VII) aparecerán estos tres superhéroes. El que si hemos visto es a Pantera Negra. 

Si aún no habéis visto el adelanto, ¿a qué esperáis? Hasta la próxima entrada. 




25 de noviembre de 2015

Llega lo nuevo de Pixar: El viaje de Arlo

El pasado 17 de julio Pixar irrumpió en las salas de cine con uno de los estrenos más esperados del 2015, después de dos años sin nada nuevo de la empresa: Del Revés (Inside Out). ¡Y vaya si lo hizo! La cinta estuvo varias semanas consecutivas en el número uno, tanto en España como en el resto del mundo. Fue un éxito, solo hay que ver la friolera cifra de recaudación: 851.223.775$. Ahora, cuatro meses después, vuelve la compañía creadora de Los Increíbles con una nueva película: El viaje de Arlo (The Good Dinosaur). El día concreto del estreno es este viernes 27 de noviembre. 

Póster oficial

¿Y si el asteroide que acabo con los dinosaurios hubiera pasado de largo? Esa es la cuestión que nos hacen al comenzar el tráiler. 

Nos trasladan a la Tierra hace miles de años donde el asteroide que terminó de forma dramática con todos los dinosaurios, pasa de largo. ¿Quién habitaría en la Tierra? Tanto los humanos como los dinosaurios tendrán que vivir juntos en este hipotético mundo donde el instinto es el arma de cada día. Los animales más longevos del planeta luchan por mantener la paz y convivir con los humanos. Lo más gracioso de todo es que los dinosaurios son los que hablan y los humanos quienes rugen y aúllan. Los protagonistas de esta cinta son un dinosaurio de la especie apatosaurio llamado  Arlo (solo con ver el tráiler tiene un gran corazón), y un pequeño niño humano (me recuerda a Tarzán) al que Arlo le da el apodo de Spot. Ambos demostrarán que todo es posible emprendiendo juntos un largo viaje lleno de aventuras y diversión en busca del padre de Arlo. 



Imagen de la película 

¡Menuda campaña de publicidad y marketing están haciendo por todos los medios! Pero me parece normal porque tiene competencia. Coincide con el estreno de Los juegos del hambre: Sinsajo - Parte 2. Ambas cintas las veré en el cine y prometo que haré las reviews. 

La versión original de El viaje de Arlo cuenta con las voces de Jeffrey Wright (Los juegos del hambre: En llamas), Steve Zahn (Dallas Buyers Club), Anna Paquin (Scream 4) y Sam Elliot (Parks and Recreation), entre otros.
La banda sonora será Crystals del grupo Of monsters and men. Aquí en España será La aventura de vivir del cantante Manuel Carrasco. 

Al principio esta nueva cinta de Disney·Pixar no me llamó la atención, en comparación con Inside Out. Pero después de ver el tercer tráiler me gustó mucho y confío que saldré del cine con una sonrisa de oreja a oreja. He de decir que visualmente se ve brillante el tráiler. Es más, las primeras críticas son positivas: The Wrap alaba el trabajo del debutante Peter Sohn y de la guionista Meg LeFauve (Inside Out) al crear "una película fantástica y estimulante que reúne las mayores fortalezas de Pixar: brillantez técnica, textura emocional, atractivo para todos los públicos y un pícaro sentido del humor". Variety la describe como "un filme visualmente impresionante sobre una historia de amistad entre especies diferentes". 

Si aún no habéis visto el tráiler... ¡Dadle al play! Espero que os llame la atención tanto como a mí. Hasta la próxima entrada. 


23 de noviembre de 2015

'Ghost Town', el nuevo disco de Auryn

Así es: las auryners estamos de suerte. La próxima semana sale a la venta 'Ghost Town', el cuarto álbum de Auryn.

Portada de 'Ghost Town' (Twitter oficial de Auryn: @AurynOficial)

Muchos os estaréis preguntando: ¿quién es Auryn? En ese caso, la pregunta, en realidad, sería quiénes son. Auryn es una boyband española, de género pop, compuesta por David, Dani, Carlos, Álvaro y Blas, cinco chicos de diferentes partes del territorio nacional. Y, ¿por qué Auryn? Ese nombre les gustó porque Auryn es, también, un talismán de 'La historia interminable' de Michael Ende. Así, los cinco, junto con su mánager Magí Torras, comenzaban su sueño y, también, propósito: hacer de la carrera de Auryn una historia interminable.

Los cinco componentes de Auryn: Blas, Álvaro, David, Dani y Carlos (www.aurynweb.com)

Se dieron a conocer a través de 'Destino Eurovisión' con su tema Volver. Aunque no salieron elegidos para representar a España en el festival de 2011, a partir de ese momento, estos cinco chicos comenzaron a hacerse poco a poco conocidos en el mundo de la música, por lo que en octubre de ese año sacaron al mercado su primer disco: 'Endless Road 7058', del que meses después (en abril) sacarían su reedición. Uno de los temas que fueron más sonados, con su veraniego videoclip, fue Don´t give up my game:


Su segundo álbum llegó en marzo de 2013. 'Anti-héroes' saltaba a la lista de los más vendidos con sus 11 temas. Además, el grupo sacó una Edición Deluxe y diferentes portadas individuales de cada uno de los componentes. Sin duda, su gran éxito de este álbum fue Heartbreaker, en cuyo vídeo contaron con la colaboración de la actriz Úrsula Corberó:


En septiembre del pasado año, Auryn lanzaba al mercado su tercer disco: 'Circus Avenue'. El 19 de diciembre, el grupo presentaba sus nuevos temas en el Barclaycard Center (antiguo Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid) con una puesta en escena espectacular, simulando un auténtico circo, y con invitados especiales como las cantantes Merche y Soraya. El primer single de este disco fue Puppeteer:


Ahora, el próximo viernes día 4 sale a la venta 'Ghost Town'. En esta ocasión, también habrá una Edición Deluxe y cinco portadas individuales. Estos son los títulos de los temas que lo componen:

1- Ghost Town.
2- Electric.
3- Lost in translation.
4- Who is loving you? (feat Anastacia).
5- Memphys.
6- Was it the right thing to do.
7- I will take you there.
8- Footprints.
9- Them Girls R.
10- Millon Dollars.
11- They  don´t know.

12- Si te he perdido (Edición Deluxe).
13- Solo un día (Edición Deluxe).

Hasta el momento, el grupo ha dado a conocer dos de sus nuevas canciones: Electric y Lost in translation. Ambos temas fueron estrenados en Los 40 Principales. Hasta ahora, Electric es el primer single de este nuevo disco y, de hecho, el pasado fin de semana el grupo estrenó el videoclip de la canción:



Auryn cada vez es más y más conocido en el panorama musical y, de hecho, está empezando a exportar su música a Latinoamérica. 

Además de tener canciones la mar de pegadizas, también interpretan canciones lentas y románticas. Lo mejor de todo y lo que, en parte, los hace tan especiales es que cantan tanto en inglés como en español, por lo que mucha gente que los ha escuchado por primera vez ha llegado a pensar que eran extranjeros. 

Asimismo, su cercanía con sus fans en conciertos, firmas y las cuatro ediciones de 'My Camp Auryn' (un campamento en el que los seguidores de la banda podían convivir con ellos durante tres días) hacen de estos cinco chicos no solo unos grandes artistas sino unas grandes personas.

¡Cuatro de diciembre, no te hagas esperar!

22 de noviembre de 2015

Tópicos, desarraigo y libertad

Cuando me vine a estudiar a Madrid, hace poco menos de año y medio, lo cierto es que yo no tenía mucha idea acerca del conflicto catalán. Entendía lo que era y conocía las dos posturas, porque me había tocado vivirlas muy de cerca. Crecí en una zona muy particular dentro de lo que es el territorio valenciano, que de algún modo sobrevivió al yugo anticatalanista y a la destrucción de los valores culturales que han supuesto 20 años de gobierno popular en mi comunidad. He conocido a gente que ha defendido esto de la independencia desde mucho antes de que Mas se envolviera con la estelada y también he conocido a aquellos colmados del odio –más bien fobia– a lo catalán y a todo lo que se le pareciera. Yo me mantenía un poco al margen de este debate; si surgía, asentía con la cabeza y me ponía a pensar en otras cosas. Y, no obstante, parte de mí iba arraigándose cada vez más a esa tierra que me envolvía, cultivando la pasión por una lengua y una cultura que poco a poco han ido conformando mi pensamiento y mi identidad. Entonces no daba mucha cuenta del enorme valor que la cultura propia suponía para el individuo. Es cuando llego a la capital cuando, en cierto modo, me doy cuenta de lo mucho que tengo en común con los catalanes. Y no sólo con ellos, sino también con los vascos y los gallegos, como pueblos periféricos históricamente oprimidos y despreciados en pos de unos valores elitistas y conservadores que imperaron en la construcción de nuestro Estado y concibieron el patriotismo como sinónimo inequívoco de centralismo.
En medio de mi desarraigo, que fue también fascinación por un nuevo ritmo de vida, por sendas culturales que se me fueron abriendo la mente y que fueron conformando mi proceso de aprendizaje, fui también testigo directo de aquello que considero (y aunque fuese doloroso es inevitablemente cierto), es la raíz del problema que hoy nos atañe a todos: la gente habla sin saber.
No he dejado de escuchar opiniones y debates acerca del asunto catalán y no ha dejado de dolerme como si fuesen puñaladas cada uno de los tópicos y las trivialidades lanzados gratuitamente sobre Cataluña. Es dramático que en una institución como la universidad, que debería ser un rincón ilustrado y aislado de este tipo de interpretaciones, los debates surgidos en torno al tema no sean más que una retahíla de argumentos manidos y mal contextualizados eternamente repetidos por la prensa y las televisiones. Alumnos y profesores han sido componentes de estas discusiones, con sus diferencias en cuanto al uso de la terminología pero defendiendo, en esencia, el mismo discurso. No es el de Cataluña un tema excepcional; hace tiempo que me estoy dando cuenta de la falta de lucidez de una institución cada vez más absorbida por los avatares del sistema. Ya no quedan intelectuales en el siglo XXI.




No hay peor error que atacar a quien defiende con vehemencia unos motivos. Esta estrategia no hará sino alimentar la necesidad de afianzar la defensa hacia estos mismos motivos. Queridos y bienaventurados amigos españoles,
1.      
        1. En Cataluña no hay adoctrinamiento lingüístico.
En Cataluña lo que hay es una sociedad bilingüe, donde conviven dos idiomas con absoluta naturalidad. Donde hay una lengua con más de doce siglos de historia que forma parte intrínseca de una cultura y de una forma de vida muy particular. Amar esta lengua y querer preservarla no es adoctrinamiento, no es querer renegar del castellano ni nada parecido. Eso es una gilipollez. No hay nadie que sepa catalán y no sepa castellano. Los niños tienen derecho a dar clase en la lengua que quieran, pero no todos tienen presupuesto suficiente para ofrecer una linea en catalán y otra en castellano. Si usted no sabe catalán y se quiere comunicar con alguien, se comunicarán en la lengua común que es el español, que todo el mundo conoce las funciones del lenguaje, pero no se mosquee por dar un paseo por Las Ramblas y escuchar a la gente hablando catalán en los bares. La vida es demasiado corta para estar siempre cabreado.
Donde sí hay adoctrinamiento es en la Comunidad Valenciana, donde el castellano es casi siempre el idioma utilizado en el parlamento, en los juzgados y en la televisión pública (hasta su desaparición), donde el castellano es siempre la primera opción en los rótulos indicativos cuando no es la única, donde en 2001 se creó la Academia Valenciana de la Llengua, un organismo regulador para una lengua que ya estaba regulada, y cuya creación atiende a motivos puramente políticos. Todavía hay un gran porcentaje de personas que se creen que el valenciano y el catalán son lenguas distintas, y para mi sorpresa he podido comprobar que esta es una quimera también muy extendida en el resto de España, es una cuestión que no se deja del todo clara en las escuelas. En mi comunidad ha habido un partido que ha vehiculado el odio hacia todo lo catalán como estrategia electoral y que es curiosamente el mismo partido que más ha contribuido al auge del independentismo.

2.       2. No podéis saber si Cataluña sobrevivirá económicamente o no a la independencia.
Voy a objetar el hecho de que Cataluña tiene algunos de los puertos más importantes de la Unión Europea y de que su relación entre PIB y población es asombrosamente similar a uno de esos países que están tan de moda ahora como es Dinamarca. Por muy instruido que uno sea y por muchos conocimientos económicos que uno tenga –aquí he de reconocer que yo tengo muy pocos–, siempre va a haber alguien que te va a rebatir tu exposición sobre la supervivencia de una Cataluña independiente con una serie de argumentos igual de convincentes. Así son los debates económicos, y por eso siempre trato de rehuir de ellos y tratar de encontrar otro tipo de perspectivas. Pero es que aquí el debate no es ese. No importa si Cataluña sobrevivirá o no. No importa que te gastes todos tus ahorros en alcohol y apuestas deportivas, mientras seas mayor de edad eres libre de hacerlo y nadie tiene derecho a impedírtelo. Cataluña quiere gestionar su dinero, simple y llanamente, y lo podrá hacer con mayor o menor acierto, con muchas o pocas dificultades, lo que piden es tener esa oportunidad y por tanto abrir el debate en esta dirección no sólo no ayuda a combatir el independentismo sino que es una total y absoluta pérdida de tiempo.

3.      3. El futuro del pueblo catalán lo decidirá el pueblo catalán.
Esto es algo que puede resultar más o menos frustrante, pero que es irrefutable y no admite lugar a discusión. Todo pueblo es soberano para decidir su propio futuro, así queda reflejado en la Carta de Derechos Humanos. Comprendo que haya quien pueda negar el derecho a la autodeterminación de los pueblos y sea partidario de la no celebración del referéndum y del uso del imperio de la ley como maquinaria para combatir el independentismo. Pero lo de celebrar un referéndum donde voten todos los españoles no es más que una manera de salir al paso asegurándose que no hay riesgo alguno de ver afectados los intereses propios. Pero no cuela. Nosotros somos responsables del devenir de un solo pueblo, que es el pueblo español. Si Cataluña quiere formar parte de ese pueblo, estupendo. Pero si su voluntad es la de alzar su bandera al viento y enderezar su navío hacia otros mares, nuestro deber consiste en apartarnos y dejarlos navegar en paz.


Una última cosa que creo que debo dejar clara, porque de no hacerlo sé que más de uno se ceñirá todavía más a su propio discurso tras la lectura de este artículo.
Yo no soy independentista. No lo era antes de venir a Madrid y tampoco lo soy ahora. De hecho, los que hayan seguido mis artículos tendrán más o menos claro cuál es mi idea sobre los nacionalismos. No puedo refrendar un proceso que ha sido históricamente liderado y dirigido por la burguesía catalana, a lo sumo, peor o igual que la burguesía española (sin por ello obviar que la razón de sus intereses les ha originado una mentalidad mucho más progresista). Celebro, en cambio, la presencia clave en el parlamento de ese grupo “radical antisistema” “extremista” y “pseudo-terrorista” que es la CUP que, además de todo eso, es probablemente el partido político más coherente y democrático que ha habido nunca en el parlamento catalán. Un partido capaz de desafiar al statu quo catalán y encaminar el proceso hacia una senda verdaderamente transformadora. La independencia de poco servirá si únicamente consiste en añadir otra frontera a este cada vez más globalizado mundo. En ese sentido, me preocupa la vacuidad del discurso independentista que ha movilizado a la población, un discurso carente de sentido crítico, de una simpleza (“España nos roba”) demasiado preocupante de cara a una decisión tan sumamente importante.
Creo firmemente que la independencia no puede ser un fin. Ha de ser una herramienta de cambio, es decir, una revolución democrática. Sólo en este caso yo podría apoyarla, pero no por fervor nacionalista ni por odio a España, sino por solidaridad y empatía hacia un proceso de cambio. La bandera de la independencia tiene que se la estelada vermella. La tradicional, pese a su carácter apolítico, me recuerda demasiado a la blavera. Nosotros los valencianos, pese a que ese sentimiento de emancipación permanece todavía sin aflorar, ya nos hemos liberado de la franja azul tras las últimas autonómicas y municipales. Espero que los catalanes sean capaces de seguir esa senda, decidan o no marcharse. Y que sean capaces de identificar al enemigo cuando estén solos, cuando no puedan acusar a España de todos sus males.




Un pueblo libre es un pueblo soberano. La dictadura del capital financiero mantiene a todos los países esclavos de los grandes imperios y de los intereses burgueses. Sonará romántico y trasnochado, pero sigue siendo así casi dos siglos después del nacimiento de Marx. El TTIP, La reforma del artículo 135, el fracaso del gobierno de Tsipras, día tras día nuevos ejemplos que demuestran la poca independencia económica de la que gozan los países. Podemos seguir aferrándonos a nuestras banderas, pero iluso aquel que crea abrazar a su pueblo cuando abraza a su patria. Las fronteras ya sólo sirven para crear odio y para alimentar el racismo y la xenofobia. Ya no sirven para resguardar ninguna identidad, ni histórica, ni económica, ni cultural. Sólo son mera distracción, el nuevo “opio” del pueblo, el método más sencillo que tiene hoy el poder para ejercer y legitimar sus medidas de dominación. Cataluña será independiente, pero mi mayor deseo es que algún día consiga ser libre. Mientras que ese día no llegue, seguiré diciendo cuando viaje a otros países que soy español, que en mi país siempre hace buen tiempo, que vivo en la costa, en un sitio donde la gente sabe hablar dos idiomas, donde los jóvenes escuchan música combativa y donde se hacen unes arroces exquisitos. Si el día acaba por llegar, entonces cuando sea extranjero y me pregunten de dónde soy, sonreiré de forma nostálgica y soñadora, desviaré la mirada dos segundos, cavilando, y entonces fijaré mis ojos en los de mi interlocutor y le diré, con orgullo y firmeza, que soy hermano del pueblo catalán.