21 de octubre de 2015

El nuevo Spiderman de Marvel y Sony

A principios del año, Marvel Studios consiguió los derechos de Spider-Man para sus películas, gracias a un acuerdo con Sony. Esta empresa nos trajo la trilogía Spiderman y dos entregas con el título The Amazing Spiderman. 
Debo recalcar que Sony no ha renunciado a sus derechos sobre el trepamuros, ya que seguirá creando y produciendo películas del personaje, además de aparecer en las de Marvel. Estuvieron meses eligiendo al actor que interpretará al próximo Spiderman. Marvel elegía uno pero a Sony no le llegaba a convencer. Los posibles actores eran: Asa Butterfield (El juego de Ender), Judah Lewis (Demolition), Matthew Lintz (Pixels), Tom Holland (Lo imposible), Charlie Plummer (Boardwalk Empire) y Charlie Rowe (Red Band Society).


Se rumoreaba que iba a ser Asa Butterfield, pero poco después se desmintió e hicieron oficial al actor que interpretará al Hombre Araña: Tom Holland. La primera vez que le vi en la gran pantalla fue en Lo imposible junto a Naomi Watts, cuyo director fue el español Juan Antonio Bayona. En mi opinión, lo hizo bastante bien. Era muy creíble y conseguía ponerme en su piel durante toda la película. A los demás actores no les he visto actuar en sus respectivas películas, así que le doy un punto de confianza a Tom Holland para que interprete a Spiderman. Seguro que lo hará genial.

Debían tomar una decisión cuanto antes ya que será introducido en la próxima película del capi. Hará su gran debut en Capitán América 3: Civil War, y ya confirmaron, tanto Marvel como Sony, que no harán un nuevo reinicio del trepamuros ya que todo el mundo sabe cómo se convierte en Spiderman. En las películas, Peter Paker ya tendrá los poderes arácnidos y será un adolescente estudiante de 16 años. A lo largo de las películas le veremos crecer hasta ser un hombre, parecido a lo que ocurrió en la saga de Harry Potter.
Gracias al acuerdo, Spider-Man forma parte del Universo Cinematográfico de Marvel. El superhéroe tendrá una película en solitario el 28 de julio de 2017, de la mano de Sony Pictures y Marvel Studios. Su productor será Kevin Feige (Vengadores: La Era de Ultrón). Pero antes le podremos ver en la tercera entrega del Capitán América (6 de mayo de 2016), aún sin el primer teaser y/o tráiler de la cinta. Ambas películas están incluidas en la esperada Fase 3. 

No me imaginaba que llegase a estar el trepamuros junto al propio Iron Man (Robert Downey Jr.) o Capitán América (Chris Evans). Será gracioso y divertido. He de decir que me esperaba que hiciese un misero cameo en Vengadores 2 pero no pudo ser. De todas formas, es un sueño hecho realidad para todos los fans del arácnido. Me incluyo.


Película donde aparecerá Spider-Man

20 de octubre de 2015

La Celda


“Tendemos a convertir nuestras vidas en prisiones: El guardia te lleva hacia tu celda. Sientes la presencia sofocante de tu nuevo hogar. Te imaginas cada vía de escape posible. Soñabas con cómo iba a ser tu vida, y los sueños no terminaban así.

En la noche te despiertas preso de pánico, temiendo que vayas a derrochar toda tu vida aquí. Te hundes en la desesperación.

Siguen pasando los días. La desesperación se convierte en aceptación. Odias todo lo que hay en este lugar, pero en tu corazón empiezas a creer que realmente debes estar aquí.

Los meses se hacen años. Te sientes tan cómodo entre estas paredes que, sin darte cuenta, dejas de soñar con salir jamás.

Un ruido horrible te despierta en la noche: un hombre aparece en la puerta. Él pagó tu deuda, te puedes ir. En vez de alegrarte te paralizas en temor...Este lugar es todo lo que conoces ¡Debes estar aquí! ¡Mereces estar aquí! Aquí te sientes cómodo. Le dices que quisieras salir pero que no puedes…Esta celda es tu hogar ahora.

Con un corazón apenado acepta tu decisión, cierras la puerta y él, simplemente, se aleja…”

La celda, Dan Stevers

Hoy no he conseguido escribir; las palabras ya han hablado por sí solas. No hace falta explicación. Simplemente, magnífico.

Atte: una servidora.

“La novedad atrae la atención y aún el respeto, pero la costumbre lo hace desaparecer pronto; apenas nos dignaríamos a mirar el arco iris si éste permaneciese por mucho tiempo en el horizonte”. 
Berthold Auerbach



19 de octubre de 2015

El Real Madrid, líder de nuevo

Tarde lluviosa en la capital madrileña. El Levante llegaba al Santiago Bernabéu feliz y motivado tras haber vencido, dos semanas atrás, al entonces líder del campeonato: el Villarreal. El Real Madrid, por su parte, venía de empatar a 1 contra el Atlético de Madrid.

Antes de dar comienzo el encuentro, Cristiano Ronaldo, orgulloso, le mostraba al estadio su cuarta Bota de Oro. A continuación, los presentes guardaban un minuto de silencio en memoria del ex jugador blanco, Ignacio Zoco, fallecido el pasado 28 de septiembre.

Web oficial del Real Madrid (www.realmadrid.com)
A las 16:00 horas comenzaba el partido. En los primeros minutos, los granotas se hacían con la posesión del balón sin ocasionarle demasiado peligro al cancerbero contarricense. Poco les duró este control a los de Alcázar, pues los merengues comenzaron a hacerse con el control del esférico, al tiempo que se acercaban a la portería rival.

Fue en el minuto 27 cuando llegaba el primer tanto de los blancos. Marcelo recuperaba el balón en el centro del campo y combinaba con Cristiano. Tras la devolución por parte del portugués, el brasileño se adentraba en el área y sorprendía a Rubén con un remate cruzado.

Twitter oficial del Real Madrid: @realmadrid
Dos minutos después, Kroos, tras la gran parada de Keylor Navas al remate de cabeza de Deyverson, robaba el esférico en la medular y se lo cedía a Ronaldo. El funchalense se inventaba un espléndido y veloz remate, que acababa en la red. 

Twitter oficial del Real Madrid: @realmadrid
Ya en la segunda parte, los madridistas intentaban ampliar su distancia en el marcador, pero se encontraban con las manos de Rubén. 

En el 76', Benítez realizaba su tercer cambio. Sustituyendo a Kovacic en el terreno de juego, debutaba el hijo de Paco Llorente, sobrino de Paco Gento y nieto de Ramón Moreno Grosso: el canterano Marcos Llorente.

Finalmente, en el minuto 81, llegaba el tercer y último tanto del encuentro. Jesé fue el encargado de anotarlo. El canario, tras haber sustituido a Isco en el terreno de juego (69'), se adentraba en el área y, después de marcharse de un defensa por medio de una bicicleta, ejercía un potente disparo que sentenciaba el choque.

Twitter oficial del Real Madrid: @realmadrid
EL Real Madrid se posiciona líder en la clasificación (empatado a puntos con el Celta y el Barcelona) y ya comienza a pensar en su próximo encuentro en Champions contra el PSG (próximo miércoles a las 20:45 horas). Mientras, el Levante se sitúa decimoctavo y ya se centra en su próximo partido liguero contra la Real Sociedad, con el objetivo de abandonar los puestos de descenso (próximo domingo a las 12:00 horas).

Cristiano ofreció la Bota de Oro al Bernabéu antes del partido (Real Madrid C.F.)

Esta es la actual clasificación del campeonato liguero:

1- Real Madrid (18).
2- Celta (18).
3- Barcelona (18).
4- Atlético de Madrid (16).
5- Villarreal (16).
6- Deportivo de La Coruña (13).
7- Eibar (13).
8- Valencia (12).
9- Español (12).
10- Betis (11).
11- Getafe (10).
12- Sevilla (9).
13- Sporting de Gijón (8). Un partido menos.
14- Athletic (8).
15- Rayo Vallecano (7).
16- Real Sociedad (6).
17- Málaga (6).
18- Levante (6).
19- Las Palmas (5).
20- Granada (4). Un partido menos.

18 de octubre de 2015

¿Qué es el humanismo?


Durante mucho tiempo me he preguntado qué era el humanismo, para qué servía. He llegado a pensar, incluso, que no servía para nada, que era un fracaso para el progreso el hecho de que alguien estuviese haciendo una tesis doctoral sobre la civilización mesopotámica cuando podría tratar de contribuir en la lucha contra el cáncer habiendo estudiado medicina. He seguido caracoleando mucho tiempo alrededor de este pensamiento, porque yo soy humanista por naturaleza, no soporto los números, me aburren, me parecen rutinarios -aunque no lo son en absoluto, hay algunos aspectos que encuentro fascinantes, pero nunca los he dado en la escuela-. No puedo, yo necesito tener mi pensamiento siempre a mil revoluciones, caminar constantemente al borde del delirio. Necesito cine, teatro, música, literatura, política, debate, conversación. Pero hay también otra parte de mí que necesita devolver la racionalidad al mundo, para evitar que me caiga en ese precipicio en el que estoy constantemente haciendo equilibrios. Mis dos partes batallan constantemente por llevar la iniciativa a cada instante en que vivo, una batalla cruenta y feroz, como la que en El lobo estepario mantienen la parte humana y la parte animal de Harry Haller. Me da rabia, por ejemplo, tener tanta fe y no poder creer en Dios. Me da rabia poder escribir lo que pienso con tanta facilidad y saber que nunca voy a salvar una vida apretando las teclas de un ordenador. Me da rabia, incluso, estar en medio de una discusión política, defendiendo una posición concreta, y darme cuenta mientras hablo de que en realidad no se nada. De que hay infinitas posibilidades de que esté total y absolutamente equivocado.

Pero soy humanista, por fin lo he aceptado. Cuando en cuarto de la ESO me obligaron a elegir entre ciencias o letras y yo, basándome únicamente en mi expediente y en la diferente reputación social que tenía cada uno de esos dos caminos, elegí ciencias... desde luego que entonces no tenía ni idea de lo que yo era. Y por supuesto que era humanista, ya lo era desde hacía mucho tiempo, lo que pasa es que no tenía ni idea de lo que eso significaba. Porque nadie me lo había explicado nunca. Qué cojones, yo quería hacer latín y biología, y cuando me dijeron que eso no podía ser no tenía ni pajolera idea de por qué tenía que ser así. Pero así tenía que ser.

El caso es que, una vez que he aceptado mi humilde condición, mi cabeza necesita encontrar una serie de respuestas a ciertas cuestiones que mi mente ha ido aplazando justificándose en el hecho de que todavía era demasiado joven como para encontrarme a mí mismo (de hecho, nunca dejamos de serlo) o como para articular un pensamiento concreto. Algunas preguntas siguen ondeando mi mente y por el momento no pretendo encontrar las respuestas. Otras, como la que hoy formulo, se me descifran por casualidad. Así como Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como. Y luego lo escribo pa' que os lo comáis vosotros.

Lo más sorprendente de toda esta historia, o quizás lo más previsible, es que no fue un profundo razonamiento, fruto de una lectura concienzuda, lo que me dio la respuesta, sino que ésta vino desde el propio delirio irracional, desde mi otra parte (ahora entiendo la dialéctica platónica), la que aflora al cerrar los ojos -apagar el mundo- y escuchar una canción. Ésta canción. No es una pieza de Bach ni unos versos de Víctor Jara, es la banda sonora de una peli de Tarantino. En fin, cosas que tiene la vida. Por favor, seguid leyendo mientras la escucháis de fondo. A lo mejor todo esto es una tontería, una cavilación pretenciosa y fantasiosa. Es probable, de hecho, hay una parte de mí que no deja de repetírmelo, una y otra vez. Pero no la voy a escuchar. Hoy, por lo menos, no.






La canción habla de un grupo de músicos y un anciano. El anciano -el fantástico músico Gheorghe Zamfir- toca una zampoña rumana, un instrumento que encuentra sus orígenes en los altiplanos andinos, y que los indígenas tocaban en sus rituales y en sus celebraciones. Por detrás de él toda una orquesta de músicos con instrumentos de viento y de cuerda, forman la masa de sonido que ejerce de base y fondo. Una orquesta previamente pensada y diseñada instrumento por instrumento, nota por nota, para alcanzar la exquisitez armónica. Pero, y a pesar de la complejidad de la composición, sobresale por encima de cualquier otro sonido la zampoña. Destaca porque denota individualidad propia, identidad al margen del colectivo, autoestima y personalidad. Y libertad. Sobretodo libertad. Ese instrumento se diferencia del resto porque sus notas fluyen totalmente a través del ambiente, como si fuesen un hilillo de humo ondulando, bailando con el viento. La zampoña no ha necesitado un complejo proceso para crearse. Se ha hecho a partir del tallo de las plantas, ha nacido y se ha germinado en la propia naturaleza, y sólo ha necesitado unas manos desnudas para su elaboración. No ha necesitado más, ni adornos, ni aderezos formales, ni disfraces, ni siquiera un espejo donde mirarse y donde compararse con otros instrumentos. El sonido fluye por sí solo sin la ayuda de nadie. Y fluye porque es auténtico, porque es cercano a la naturaleza, es sencillo. Y, sobretodo, porque tiene unas manos extraordinarias que lo emplean. Porque un maestro ha tallado el instrumento, lo ha domado con destreza y ha perfeccionado su técnica a través de los años. Esa zampoña es la que otorga belleza real a la composición. Es culpable de las lágrimas del público: es portadora de los sentimientos, de los arrebatos del alma, los anhelos que se desprenden de los ideales. Y es culpable, y es el sentido propio de la vida. La esencia de la vida sólo se puede captar a través de un viaje de las emociones. Un viaje que nos permita volar alto y despojarnos de todo tipo de imperativo o necesidad que no derive de nuestra propia voluntad. Un viaje que nos permita quitarnos el peso de la armadura de esta fatigosa sociedad que impide al individuo caminar y ser libre, y que lo encierra dentro de una rutina, de una apariencia que “debemos mantener”, de unos objetivos que “debemos cumplir”, pero que nosotros no tenemos la potestad de decidir, porque hemos nacido en este sistema y en él vamos a morir. No se puede encarar la vida desde una perspectiva puramente científica y racional, porque entonces nos estamos esclavizando totalmente, nos estamos programando y mecanizando dentro de unos parámetros y unas leyes fijadas, nos estamos cortando las alas, estamos poniéndonos barrotes a nosotros mismos. Una sociedad que desprecia el humanismo y lo relega a una categoría menor, lo asocia a un tipo de conocimiento “accesorio”, pero realmente “innecesario”, puesto que no se adapta a los parámetros de lo “económico”, de lo “productivo”... es una sociedad que no tiene identidad ninguna, es una sociedad llamada a morir desde el principio, es una sociedad decadente, sin esperanza, sin perspectiva, condenada al fracaso desde el mismo momento en que se ha forjado.





Todos los animales saben optimizar sus recursos. El humano no es el ser racional. Todos los animales son racionales. Ningún animal ve un hondo precipicio y siente el brutal impulso de saltarlo, porque es racional y sabe que saltar le conllevará la muerte. El humano sí siente ese impulso. El humano, cuando se encuentra en una tesitura que lo lleva al borde del irracionalidad, es capaz de saltar. Y no estoy hablando de suicidio, que es una decisión que ha sido analizada en base a parámetros racionales. Estoy hablando de ver belleza donde otros ven rocas, de ver camino donde otros ven distancia, de ver vida donde otros ven muerte. Estoy hablando de locura...

Parte de ese impulso que nos puede llevar a saltar un precipicio es el que da al pintor el coraje para dar la primera pincelada al lienzo. O lo que lleva al poeta a empuñar la pluma sobre el papiro y dar rienda suelta a su pensamiento, dejándolo fluir. Pero es también el impulso que lleva a los grandes filósofos a figurarse cuestiones acerca del origen de nuestra existencia. Impulso que recogen los científicos para tratar de resolver esas cuestiones a a través de formulaciones teóricas. Impulso por el cual nos invaden los temores en la soledad de una habitación vacía, sin ningún peligro que nos aceche, cuando entendemos y nos maravillamos de lo profundamente insignificante que es nuestra existencia a ojos del universo. Somos seres artísticos, creativos, profundamente humanistas. El homínido que se acercó a esa llamarada candente que prendía de un árbol tras una intensa tormenta y decidió tomar una rama y contagiar esa vehemencia corpórea a otro cuerpo no lo hacía preso de un pensamiento racional, porque el pensamiento racional le hubiese dictado huir, marcharse lejos del peligro. Algo inmerso dentro de lo más profundo de su consciencia le decía que tenía que acercarse al fuego, aunque no sabía todavía por qué, ni para qué, ni qué sentido tenía hacerlo. No hubo una valoración previa de la actuación, de sus posibles consecuencias, o del rédito económico que le pudiese proporcionar. Es nuestra creatividad lo que nos permite avanzar, y la creatividad no es más que dar luz a una pizca dosificada de esa locura interior que nos azota constantemente. No estoy diciendo no a la ciencia. No estoy diciendo no a la tecnología, no estoy diciendo no a la economía. La ciencia, la tecnología y la economía son mis amigas. Y son mis peores enemigas. Quienes hoy son los dueños del mundo nos imponen un sistema educativo que separa el humanismo de estas tres cosas, como si fuesen antagónicas, cuando en realidad no son sino dos partes de una misma moneda, que se necesitan la una a la otra para subsistir. Humanismo debe de ser el hilo que teje nuestro entramado económico, científico-tecnológico y cultural. Debe hacerlo, para no permitir que estos tres se alejen demasiado de nosotros. Política es el resultado de esta ecuación, aunque la política del siglo XXI tiene poco que ver con ésto que he descrito. Humanismo es el arte de ser humanos. Cuando la economía se diseña para hacernos perseguir el dinero, entonces nos está empujando a perseguir algo que no es, por definición, parte de nosotros, algo que no es naturaleza, algo que no es humano. También se aleja de nuestros propios orígenes la tecnología que se diseña para matar, o la cultura que justifica los principios ideados por los intereses de unas élites, la cultura que aplasta y limita nuestra voluntad colectiva, nuestro deseo de saltar. Nadie es dueño de nuestras propias necesidades, nadie tiene legitimidad para dictarnos qué es lo queremos y qué es lo que necesitamos, porque somos seres dotados con el hermoso regalo de la consciencia. Hay que ser humanista para entenderlo. Hay que atreverse a pensar, para empezar a vivir.





17 de octubre de 2015

Todo por el sistema

Suena el despertador. Me levanto y me estiro un poco. Así, para descargar tensiones. Me preparo un café y un par de tostadas. Doy los buenos días a Jorge, mi compañero de habitación, y nos sentamos el uno frente al otro para desayunar. Por un momento, me siento tentado de poner la radio y escuchar qué se cuece en las ondas. Pero es sábado, casi la una de la tarde ya, y la programación en un día así me produce un poco de tirria. Jorge y yo nos ponemos a hablar de algunas de las noticias que han tenido lugar durante la semana. Sin duda, una de las más comentadas en todas las comidillas públicas ha sido el cara a cara entre Albert Rivera y Pablo Iglesias que emitirá Salvados el próximo domingo. ''Empieza fuerte Évole'', dice mi compañero. Asiento con la cabeza. Quizá este sea el cara a cara más esperado del último año -¿he dicho quizá? Es. Es el cara a cara más esperado-, aunque ver uno entre Rajoy e Iglesias sería también para chuparse los dedos. Me parece muy bien eso de los cara a cara, de las encuestas y de los mitines de partidos, pero un cosa que quede clara: durante el verano, todos ellos, los políticos, estaban calladitos, sin decir ni mu; y ahora que las elecciones are coming, vuelven a pronunciarse, a ser mediáticos, una y otra vez, una y otra vez, como una matraca que no cesa. Estuvieron en silencio durante un tiempo y ya están aquí de nuevo, han vuelto. Es la lucha por la moqueta de despacho, por el machito, como diría uno que yo me sé. Je, je.


Iglesias, Évole y Rivera en el 'cara a cara'. (Fuente: La Sexta)


''Y a ti, ¿un debate a cuatro qué te parecería?'', me pregunta Jorge. Ya lo propuso Iglesias el otro día. Rivera aceptó, Sánchez también, pero el que no lo hizo -una vez más- fue el señor Rajoy. Parece que el presidente tiene miedo a las apariciones públicas, a debatir con otros compañeros de profesión. En fin, el PP se encierra en sí mismo. No sé cuál será su táctica para ganar las elecciones, la verdad. A lo mejor se creen que haciendo vídeos chorras todo vale, que todo está a salvo, y que la gente les votará por el mero hecho de pintar la cara a una chica con la bandera de nuestro país. ''Lo bueno sería que después del cara a cara entre Iglesias y Rivera hicieran el tan ansiado debate a cuatro'', le digo a mi compañero. Pero nada, el PP se niega a ello. ''Ojalá cunda el ejemplo y no sea el único cara a cara''. Todo esto sucede con el sonido de fondo de las encuestas situando a PP, PSOE y Ciudadanos en la cúspide de la política española. Podemos, según Metroscopia, da un bajón, o, como diría Risto Mejide, se da una hostia, una buena hostia. Y oigan, qué entrevista más cómplice le hizo el otro día Risto a Iglesias en su rincón, comparándola con la que le hizo en el Chester, claro. Pero bueno, he de decir que me gustó bastante, la verdad. Hablando de encuestas, por si no lo saben, Podemos también ha hecho una. Se ve que se sintieron ofendidos por la situación en la que les había puesto Metroscopia y decidieron hacer una ellos. Pues guay, ¿no? El problema es que Pablo Iglesias ha calificado a Metroscopia de ''retuerce sondeos''. Sin embargo, cuando hace un año a Podemos se le ponía por las nubes, bien que Iglesias les tiró besitos. Sí, como los de los emoticonos del WhatsApp. Y luego está la encuesta de El Español. O, para definirla bien, la recopilación de encuestas de El Español, que posiciona a PP (28%) y PSOE (24%) por delante de los dos nuevos partidos emergentes (ambos con un 15%). Yo también tiro más hacia esa opción. La veo más real. Pero, creyéndonos lo que dice Metroscopia, en ese caso, Ciudadanos tendría la llave para gobernar España. Me explico. Quizá el subidón del partido de Rivera se deba a las recientes elecciones catalanas, ya que Ciudadanos, dentro de los partidos no independentistas, se posiciona en Cataluña como el primero; por tanto, puede tener la tecla para rebajar los humos de la independencia catalana, y también los humos de muchos españoles que, en vez de colaborar moderadamente, solo saben echar bilis contra Cataluña.

Y es que somos un país de etiquetas, y de bandos. La dictadura de lo políticamente correctos y del A o B -algún día encontraré una palabra para definirla- marcan nuestra vida. Somos de derechas o de izquierdas, fachas o rojos, comunistas o capitalistas, del Madrid o del Barça, del PP o del PSOE, monárquicos o republicanos. No hay término medio. Aristóteles tiene que estar bastante enfadado con nosotros. Somos gente a la que le gusta el morbo y el mal rollo. Seamos sinceros. Le he contado tantas veces esta parrafada a mi compañero Jorge que él ya debe estar cansado de mí. Mientras hablo con él, se lo vuelvo a decir. Si es que no tengo remedio. Y no lo tengo porque hasta yo utilizo etiquetas. Y somos un país, un pueblo, que se vilipendia a sí mismo. No somos tan mal país, ni tan mala gente. Muchas veces, por redes sociales, es donde más se insulta, se difama, a España y a los españoles. Sentirse español no es decir aquello de viva España. Sentir algo por un país es saber apreciar su cultura, su gastronomía, su geografía. Con el tema del 12 de octubre, volvimos a ver la polaridad que sufre nuestro país: dos sentimientos se encontraron, frente a frente, malmetiendo el uno contra el otro. Lo mismo de siempre. La misma rabia acumulada durante años. La Guerra Civil, los dos bandos, siguen presentes en este país. Es triste, y doloroso.

También es triste el sistema educativo que tenemos. Y, sobre todo, es triste tratar de comer el coco a los niños con simbología, banderas o ideologías para que sigan una línea u otra. Lo peor es que si encima lo criticas parece que está mal. Un niño de tres o cuatro años no tiene que seguir una bandera. Tiene que jugar, divertirse y dejar que su cerebro se expanda para aprender. Pero el sistema educativo, infectado de profesores mediocres -no digo que todos lo sean-, se empeña en encajonar, encasillar, a los pequeños. Parece un sistema militarizado, corrupto. Parece que quieren que no pensemos. ''¿Nos privan de la filosofía para hacernos más borregos?'', pregunto a mi compañero. Él me escucha atentamente, corroborando muchas de las cosas que digo.


(Fuente: @jordievole)


El sistema. Todo está movido por un sistema que se está desmoronando poco a poco. Todo se mueve por la pasta. Un sistema donde Bruselas quiere volver a apretar las tuercas a los españoles. Pero no pasa nada, Rajoy sigue diciendo que todo está bien. Todo por el sistema. Un sistema donde el cerrojo más casposo de la Iglesia atenta contra la llegada de los refugiados sirios. Pero tampoco pasa nada, porque luego reculan y cambian sus palabras, piden por ellos, por sus almas. No sé cómo el Papa Francisco sigue en su puesto. ¿Un Papa tan progresista en un nido de cuervos...? Ojalá limpie la institución. Pero eso, como el tan ansiado debate a cuatro, parece un sueño lejano.

Llaman a la puerta. Es Blai. Viene con un plato de macarrones entre sus brazos. Lo trae acunado, como si se tratara de un bebé. ''¡¿Todavía estáis en pijama?!'', nos dice a Jorge y a mí. Los tres nos reímos. Blai deja su plato encima de la mesa y se une a nosotros. Jorge se levanta de la silla y se va a la pequeña cocina que tenemos en la habitación. ''¿Qué te vas a hacer de comer?'', le pregunto. ''Macarrones'', sonríe. Luego, cuando acabe de cocinar, me toca a mí hacerme la comida. Macarrones también. Je, je. ''¿De qué vas a hacer el artículo para el blog?'', me dice Blai. Sonrío. Mientras escucho Mike Oldfield, voy pensando unas últimas palabras para esta historia. ''¿Y tú, Blai? ¿De qué lo vas a hacer?''.

Horóscopo Semanal (Vol. 2)

Aries: Fundarás el URU (Unión de Ridículos Unidos). Doblemente unidos es síntoma de vuestra patología.

Tauro: Cogerás la cogorza de tu vida hasta el extremo de convertir el vino en agua.

Géminis: Si no crees en los horóscopos, ¿por qué diablos estás leyendo esto?

Cáncer: Morirás mucho, pero tranqui; al día siguiente resucitarás porque en realidad estabas de parranda. Mola mazo el movidote, ¿eh?

Leo: No fornicarás, pero te importará un pimiento porque tienes la play.   

Virgo: Descubrirás que el delegado tirano de tu clase mató a Kennedy.

Libra: Beberás cerveza ¿Qué hay mejor que eso?

Escorpio: Conocerás la excitación anal, y te encantará. Sin embargo, te lo callarás. Ahora lo tienes más jodido (jeje).

Sagitario: Irás a comprarte ropa de abrigo, y acabarás en Chalecoslovaquia. Luego no digas que los de la cerveza con jamón y queso no te avisaron.

Capricornio: ¡Enhorabuena! ¡El gen cuñado que llevas dentro madurará! Ahora saludarás a los niños con “¡Qué crack eres!” y “¿Qué? ¿Cuántas novias tienes ya?”.

Acuario: ¿Por qué guiñar un ojo si puedes guiñar los tres? Pruébalo y tendrás loquito al género que más te guste.  

Piscis: Los hados te deparan decisiones complicadas, así que rememora la filosofía clásica: ante la duda, la menos dentuda. Lo agradecerás cuando vayas a mear si eres tío. Si eres chorba, el amor de tu vida se la está cascando con vídeos en los que tú no sales.

Bendiciones y sueltas noches.

El sentido común no firma lo que escribo.


15 de octubre de 2015

Divergente

¿Quien no ha pensado nunca en como será el mundo en unos cuantos centenares de años? Que si coches volando, casas debajo del mar, viviendo en Marte gracias a unas casas domóticas increibles, etc. Pero esto nada tiene que ver con el futuro que nuestra escritora de hoy ha pensado para plasmarlo en su saga.


Nadie sabe lo que le pasó por la cabeza a Veronica Roth para crear un mundo distópico como el que nos encontramos en la Saga Divergente. Una ciudad rodeada por un alto muro, dividida en facciones, con una única gobernanta, cada facción en un sector, etc... Pero no importa como se le pasó esa idea por la cabeza, lo mas importante es que esa idea a funcionado, y no solo ha vendido millones de ejemplares de sus libros, si no que hasta la fecha ya han pasado por la pantalla grande dos de los tres libros de esta Saga. Pero antes de hablar de la película y de ver las críticas que ha tenido vamos primero a poner la sinopsis del primer libro: Divergente. 







La humanidad ha estado a punto de extinguirse a causa de una serie de terribles guerras. Por eso, la sociedad creada al comienzo de la gran paz ha decidido agrupar a las personas en cinco facciones que tratan de erradicar los males que les llevaron a la guerra. Quienes culpaban la agresividad, crearon Cordialidad. Los que culpaban la ignorancia, se agruparon en Erudición. Contra el engaño surgió Verdad, contra el egoísmo, Abnegación, y contra la cobardía, Osadía.


A los dieciséis años, cada individuo debe elegir si permanecer en la facción de sus padres o cambiarse. Si se cambia, tendrá que renunciar a volver a ver a su familia. Tras la Ceremonia de Elección todos los chicos deben pasar por un proceso de iniciación: el que no lo supere se quedará sin facción, convertido en un paria.


La familia de Beatrice pertenece a Abnegación y, aunque ella valora mucho el modo de vida de su facción, no sabe si es lo suficientemente altruista como para dedicar su vida a los demás. La difícil elección de Beatrice marca el inicio de la saga, y la trama de Divergente se centrará en las pruebas de iniciación. Beatrice tendrá que ganarse su puesto en la facción y eso la llevará a competir contra sus compañeros; hará aliados y enemigos, y conocerá a alguien muy especial, una persona que jamás habría esperado encontrar.


Todos los lectores y por supuesto me incluyo, quedamos enganchados desde el primer capítulo a esta magnífica historia, y tras leer la saga al completo esperábamos con ansias el estreno de la película, llevada a la gran pantalla por Neil Burger. Muchos fans de las novelas distópicas han dicho que Divergente es una digna sucesora de otra famosa saga de libros Los Juegos del Hambre. 


Shailene Woodley y Theo James son los encargados de dar vida a los protagonistas en la gran pantalla. Muchos de los fans no aceptan a Shailene como nuestra Tris, dicen que es seca y sosa, mientras otros la creen la idónea para el papel. Por otro lado Theo no ha recibido ninguna crítica pues según las lectoras es tal y como imaginaban a Cuatro. 





Como en todas las películas basadas en libros sabemos que las críticas no siempre van a ser buenas, por un lado esta la gente que no se ha leído los libros y no saben de que va la historia que te dicen que está bien, que tiene una trama y un elenco increíbles, que los efectos especial son inmejorables. Pero después están aquellos que si se han leído el libro y que no le gusta como lo han llevado a la pantalla. Muchas veces, nosotros los lectores nos imaginamos como sería la película si la hiciéramos nosotros, y vamos al cine con muchas expectativas, y al llegar ves que muchas de las escenas que tu creías importantes, el director las ha suprimido y ha puesto otras no tan importantes para ti, y sales del cine con una sensación de impotencia y malestar, pues no pusieron todas las escenas que tu querías. Pero por otro lado esta la parte en la que el director de la película te cambia todo, se inventa escenas que no salen en el libro, se come personajes que en el libro eran importante, y es ahí cuando sales del cine con un cabreo monumental pues la adaptación no tiene nada que ver con el libro. 


Las críticas de esta película no son muy malas, todos están de acuerdo en que cambiarían alguna que otra escena, pero que reparto, trama, escenas todo esta bien, y que esperan que en la siguiente no metan la pata y sea igual de buena que esta. ¿Se cumplirán sus deseos?