Entre kleenx y malestar general inauguro mi colaboración en The Newsblog. Un proyecto lleno de ilusión y ganas de informar. Al final todo se resume en eso: expresar aquello que palpita profundamente dentro de nuestro ser y necesita ver la luz del sol. Gracias, Alex.
“Hace unos meses
atrás había estado en tierras europeas y mi cuerpo se había adaptado a su forma
de vida: de la silla de ruedas pasé al bastón y del bastón a mis piernas ¡Fue glorioso!
Después de tres años en lucha constante por fin pude ver la luz. A pesar del
dolor pensaba siempre en mi familia. Después de cinco años sin verles su
compañía me devolvió la vida.
Presencié el
cambio de las estaciones: verano, otoño, invierno y primavera. Un regalo divino.
Pude tocar la nieve; saboreé aquellos manjares que solo en mis sueños existían;
conocí gente maravillosa…En fin, un viaje con muchas anécdotas y vivencias
dignas del recuerdo.
5/08/2015: Nada
parecía estar mal. Sentía un pequeño malestar, solo eso. Nada que mi
tratamiento no pudiera arreglar. Sin embargo, todo comenzó a ser más fuerte; el
dolor fue constante y no mermó. Nada hay más fuerte que la resistencia humana,
me dije a mí misma. Ya el dolor formaba parte de mí, a pesar de proyectar una
calma duradera.
El día anterior
había sido el cumpleaños de una de mis sobrinas. Hablamos sobre la vida, sus
metas, logros y experiencias. Recuerdo que le dije: “cualquier decisión que
tomes que sea aquella que te haga feliz; aquella de la que no te vayas a
arrepentir a lo largo de tu vida. Recuerda nunca dejar tus sueños en un rincón.
Tienes talentos que también merece que los pongas en práctica”. En ese momento hablábamos
de su carrera universitaria, pero espero que pueda aplicarlo a lo largo de su
vida.
Me respondió con
un “yo también te amo, tía” y nos despedimos con nuestras habituales sonrisas.
También envié
mensajes a mi querida hermana y amigos. Simplemente expresé lo mucho que los
amaba, no esperando nada a cambio, no porque fuese un día especial, simplemente
lo sentía. Y así fue.
6/08/2015: el
dolor acompañó mi día, como era habitual. Intenté disfrutar al máximo de las
cosas que se me presentaron y realicé una planificación llena de proyectos y
sueños que quería cumplir en cualquier momento de mi vida ¡La vida me sonreía!
7/08/2015: Eran las
4:00 am, no me sentía bien. Supliqué la compañía de otro ser humano y el calor
de los consuelos de mi madre. Todo se tornaba confuso y mis sentidos no eran
los mismos. Sentía que todo iba a salir bien; que todo podía mejorar de un
momento a otro. Sin embargo, mi cuerpo parecía una cárcel, mi alma era la
prisionera.
Era un mes
caluroso, puedo recordar. Desperté y solo había un lienzo blanco; un hermoso
espacio esperando ser llenado por mis vivencias. En medio del éxtasis artístico
alcé mi rostro más allá de mi lienzo y pude observar lágrimas, lloro amargo y
tristeza. Pregunté a los invitados: ¿qué ha pasado? ¿Cuál es el motivo de tal
sentimiento? Nadie me contestó. Caminé en busca de respuestas y al toparme con
el límite del camino pude ver que la que había llegado al límite de su vida era
yo. Ya no había más proyectos, risas, calor de hogar, ni más cariño que
aportar. Lo único que recordarían sería todo aquello que realicé en vida y lo
que en algún momento apliqué: el futuro es un misterio y el presente un regalo;
regalo que hay que aprovechar. Sin embargo, muchos no supimos apreciarlo,
puesto que simplemente enunciamos: mañana será otro día, tendré una nueva
oportunidad”.
D.V
“Cuando pensamos que el día de mañana nunca
llegará, ya se ha convertido en el ayer”.
Henry
Ford
Entrada dedicada
a Blexys Tovar: tía, hermana, hija, amiga, compañera, artista y amante de la
vida. Siempre te echaré de menos.

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